PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 64: Pláticas de prepucios

¡Buenas noches, oh perfecto lector! El universo se está expandiendo cada vez más rápido. Eventualmente las estrellas se apagarán y todo se perderá en el caos y la oscuridad del vacío. Todos los logros de la civilización quedarán borrados de la existencia. ¡Pero no te apures! Te traigo otro espectacular y cautivador episodio de PANCHO LEE LA BIBLIA para que te distraigas de los problemas de la realidad. El día de hoy leeremos sobre las aventuras de los primeros cristianos. ¡Yupi!

HECHOS 10: Un ángel se le aparece a un centurión romano llamado Cornelio, que vive en un lugar llamado Cesarea. El ángel le dice que envíe hombres a buscar a Pedro, y que lo traigan a él. Cornelio obedece y manda unos soldados, que encuentran a Pedro subido en la azotea de una casa, teniendo visiones marihuanas. Le dicen a Pedro lo que le pasó a su comandante y Pedro acepta ir con ellos. Cuando llegan a la casa de Cornelio, Pedro dice que antes era inaceptable que un judío entrara en la casa de un gentil, pero que ahora Cristo ha mandado al carajo todas esas reglas arcaicas. Luego el Espíritu Santo posee a todos los que están en la casa y se ponen a hablar en lenguas y a bautizar gente.

HECHOS 11: Hay una disputa entre los discípulos de Jesús. Los que son judíos dicen que es inaceptable que acepten a gentiles incircuncisos en su culto:

diciendo: ¿Por qué has entrado a varones que tienen capullo, y has comido con ellos?

¿Capullo? Ugh.

Pedro les explica que esas leyes ya no tienen importancia. Dios alguna vez fue muy fan de la mutilación genital, pero ya se le pasó. Tampoco le interesa si alguien es de las tribus de Israel o gentil, lo único que importa es que sigan las enseñanzas de Jesús. ¿Qué causó este cambio tan radical en la actitud de Dios? Tal vez después de matar a su propio hijo se cansó de ser tan patán. No obstante, recordemos que Jesusito mismo dijo que Dios se estaba preparando para imponer un desaste cataclísmico similar al diluvio sobre la tierra. Así que sigue siendo un cabronazo y un asesino masivo, sólo que ya dejó de ser racista.

Los seguidores de Jesús se comienzan a llamar cristianos. Uno de ellos, Agabo, se pone a tener visiones y profetizar que va a llegar una temporada de hambruna, por lo cual los cristianos se preparan para ayudarse y compartir recursos entre las celdas de la Iglesia que hay en cada ciudad.

HECHOS 12: Herodes sigue odiando a los cristianos. Manda soldados por todo el imperio a oprimirlos y maltratarlos. Matan a Jacobo, hermano de Juan, uno de los doce apóstoles originales, y capturan a Pedro. Sin embargo, un ángel le ayuda a escapar, y Pedro se regresa con sus amigos de la Iglesia. Herodes es asesinado por otro ángel.

HECHOS 13-15: Todos los personajes importantes tienen dos nombres, lo cual hace que todo sea muy confuso, además, uno de los apodos que se ponen es una palabra grosera.

Había entonces en la Iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, y Simón el que se llamaba Niger, y Lucio Cireneo, y Manaén, que había sido criado con Herodes el tetrarca, y Saulo.

Saulo y Bernabé se ponen a viajar por todos lados, predicando el Evangelio. En una parte le echan una maldición a un mago, y lo dejan ciego. En otra parte, los judíos se enojan con ellos por estar predicando en las sinagogas, los persiguen y los echan de su ciudad. En otra ciudad, curan a un cojo. La gente queda maravillada de sus milagros y los comienzan a alabar como dioses romanos. Sin embargo, Saulo y Bernabé los disuaden de la idolatría y los convencen de convertirse al cristianismo.

Pablo (Saulo) predicando en Atenas.

 

HECHOS 16: Saulo (que también se llama Pablo) se separa de Bernabé y sigue viajando solo. En su camino se encuentra con un tal Silas, el cual lo acompaña en sus viajes. En una de esas, los judíos los capturan, los azotan públicamente, y los encierran en la cárcel, pero Pablo y Silas se ponen a rezar y causan un terremoto, que rompe las puertas de la cárcel y les permite escapar. El guardia de ahí, al ver que los prisioneros han escapados, saca su espada con planes para suicidarse, pero Pablo lo detiene. El carcelero queda impresionado del poder y la compasión de los cristianos, se convierte a la fe y los refugia en su casa.

Al día siguiente, los sacerdotes judíos le mandan mensaje al carcelero con órdenes que que libere a los cristianos. Pero Pablo, indignado, se rehúsa a irse sin que vengan los sacerdotes en persona a pronunciar su inocencia. Los sacerdotes ya no quieren más problemas, entonces van a la casa del carcelero y le ruegan a Pablo y Silas que por favor se vayan de la ciudad. Entonces los dos se van.

HECHOS 17-19: Pablo sigue viajando por todo el imperio romano. En algunas ciudades aceptan escucharlo, y mucha gente se convierte; en otras no tiene tanto éxito o los judíos lo persiguen y lo echan de la ciudad. 

En una ocasión, unos sacerdotes judíos ven a Pablo exorcisar demonios, y deciden copiarse sus métodos. Cuando se encuentran con alguien endemoniado, le ordenan al demonio que salga de ese cuerpo, en el nombre de Jesús y de Pablo. El demonio contesta:

Y respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; mas vosotros, ¿quiénes sois?

El hombre poseído salta sobre ellos, los somete a chingadazos y les arranca toda la ropa. Pero los sacerdotes logran huir desnudos.

HECHOS 20: Pablo reúne a todos sus discípulos y les anuncia que planea regresar a Jerusalén, y ahí terminar sus días como predicador, ya que es probable que si regresa ahí lo encierren en la cárcel o lo maten. Se despide de sus seguidores y les advierte que se cuiden del pecado, ya que es posible que después de que él se vaya, se corromperán, y algunos de ellos traicionarán a la Iglesia. Todos se conmueven mucho y lloran al despedirse de Pablo.

¡Oh no! ¿Qué pasará con Pablo (Saulo)? Descubrámoslo la siguiente semana en PANCHO LEE LA BIBLIA.