PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 62: Podofilia

Es hora de liberar todo tu estrés y preocupación. Olvida toda la opresión y desigualdad de este mundo matraca. Dile "adiós" a las injusticias del capitalismo descontrolado, ya que ha llegado un capítulo más de PANCHO LEE LA BIBLIA. La entrega de hoy también será corta, ya que hablaré sólo de las partes que sean diferentes e interesantes del Evangelio de Juan. ¡Aquí vamos!

JUAN 2: Jesús va a una boda con su mamá - jajajajajajaja - y se acaba el vino, una condena de muerte para cualquier boda. María le pide a Jesús que haga algo para salva la fiesta, él reniega un poco pero al final le hace caso a su mamá. Manda a los meseros a que llenen los jarrones de agua, ¡y usa sus poderes para transformar el agua en vino! El mejor invitado. 

JUAN 3: En el Evangelio de Juan es donde la soberbia de Jesús está retratada de la manera más vívida. Jesús está sentado al lado de un pozo de agua cuando llega una mujer samaritana, recordemos que los samaritanos y los judíos se odian. Jesús le ordena a la mujer que le dé de beber, obviamente la samaritana se molesta de que un judío le profiera órdenes de esa manera, y se niega. Jesús dice que el agua normal cura la sed temporalmente, mas el agua que él ofrece cura la sed para siempre. Luego le pregunta a la mujer que dónde está su esposo, y se alegra cuando ella dice que está casada. A mi se me hace que Jesús estaba utilizando tácticas de ligue estilo PUA.

JUAN 6: Jesús sigue enalteciéndose y diciendo que su carne y sus fluídos corporales son elíxires que otorgan la vida eterna. Cuando dice "YO SOY" lo hace en mayúsculas, poniéndose al mismo nivel que Dios (YHWH):

YO SOY el pan vivo que he descendido del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
...
De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros.

Esta forma tan peculiar de comunicarse le cuesta algo de popularidad a Jesús, y muchos de sus seguidores lo abandonan.

JUAN 8: Los escribas y fariseos llegan con Jesús mientras está predicando, y le presentan una mujer que fue sorprendida cometiendo adulterio. Según la ley de Moisés, esa mujer debe ser apedreada hasta que muera, y los fariseos le preguntan a Jesús qué opina. Él, en vez de contestarles, se pone a dibujar en la arena autísticamente. Cuando siguen insistiendo, Jesús dice:

El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en arrojar piedra contra ella.

Y luego sigue dibujando en la arena. Los acusadores no se atrevieron a arrojar ni una piedra, se van y dejan a la mujer sola con Jesús, quien la perdona por sus pecados y le recomienda que no lo vuelva a hacer.

Después de eso, Jesús se pone a vociferar sobre cómo él es la luz del mundo, el hijo de Dios, etc; y sobre cómo los fariseos son hijos del diablo. Los fariseos lo oyen, y otra vez agarran piedras para matarlo a riscazos, pero Jesús se escapa.

JUAN 11: Un amigo de Jesús, llamado Lázaro, se muere. Era hermano de María y Marta, las hermanas que le lavan los pies y le hacen de comer a Jesús. Él se pone muy triste por la muerte de su amigo, entonces les ordena a los que están con él que muevan la piedra de la cueva donde está enterrado Lázaro. María y Marta le dicen que no es muy buena idea eso, ya que han pasado cuatro días desde la muerte de Lázaro, y su cadaver ya está descomponiéndose. Jesús ignora sus consejos, y con un grito le ordena a Lázaro que se levante y salga de la cueva. Entonces, ¡he aquí! Lázaro sale de la cueva, como nuevo.

Los sacerdotes atestiguan todo este espectáculo, y van a contárselo al sumo sacerdote, Caifás, quien decide que es necesario matar a Jesús para que no reclute a todo el pueblo de Judea en su culto.

JUAN 13: Jesús se pone a lavar los pies de sus doce apóstoles. Hay algunos que no quieren, pero Jesús los obliga. Otra vez el fetiche podofílico de Jesús. Pedro, el adulador, le dice a Jesús algo como: "¡Ay ay! maestro, tambien lávame la cabeza y todo el cuerpo" como siempre pasándose de mamador. Jesús le dice que no, que nomás los pies. Les dice que hay que ser humildes y servir a los demás o algo así.

Reseña del Evangelio de Juan: De los cuatro Evangelios, este es el peor escrito, el más aburrido, y el que retrata a Jesús de la manera más antipática. Hace ver a Jesús como un narcisista egocéntrico que nunca puede dejar de hablar de lo grandioso y chingón que es. Aún así, nos contó algunas historias que no conocíamos, como cuando salvó la boda con su vino mágico, o cuando salvó a la adúltera. Aún así, en general no vale la pena leerlo. Lean el Evangelio de Lucas, mejor.

CALIFICACIÓN: 2 de 8 tentáculos.