PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 60: RIP Jesusito

¡Hola, lector! Recibo muchas quejas de que mis resúmenes bíblicos son demasiado entretenidos, y se acaban demasiado rápido. He escuchado sus críticas y por lo tanto, esta semana en PANCHO LEE LA BIBLIA les traigo un capítulo extra-largo donde descubriremos el emocionante desenlace de la saga de JESÚS EL CRISTO. ¿Qué pasará? ¡Nadie sabe! ¡Ya puedes dejar de comerte las uñas de los nervios, oh lector! Leamos lo que sucede sin perder más tiempo.

MATEO 25: Jesús cuenta alguna parábolas, en una de ellas, un hombre se va de viaje, y le deja a sus sirvientes dinero: a uno le da cinco monedas de plata, a otro dos, y al último le da una. El primer sirviente usa sus cinco monedas y las invierte en su granja, lo cual le resulta muy bien y duplica su dinero. El segundo hizo lo mismo con sus dos monedas, y obtuvo el mismo resultado. El tercero tiene miedo de arriesgar su dinero y esconde su moneda dentro de un pozo. Cuando regresa el amo, los primeros dos sirvientes le entregan las monedas que les había dado mas las ganancias, lo cual hace que se contente mucho. El tercero le regresa nada más la moneda que había escondido, y esto hace que el amo se enoje. Regaña al tercer siervo y le dice que hubiera metido su dinero a una cuenta de inversión en el banco, para ganar intereses (¿que no la usura es pecado?). Quién sabe cuál es la lección de la parábola, yo pensaba que Jesús estaba en contra de acumular bienes materiales y dinero, pero al parecer también odia a la gente que hace malas decisiones financieras.

Aparte de todo eso, Jesús le enseña a sus discípulos que es importante ser compasivo, y tratar a cualquier persona que necesite ayuda como si fuera él. Los que no sean compasivos con la gente hambrienta y necesitada serán lanzados al fuego eterno del infierno, donde serán torturados por Satán y sus amigos.

...Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles;
Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;

MATEO 26: Los príncipes de los sacerdotes se juntan en el templo del sumo sacerdote, Caifás, para conspirar contra Jesús. Planean agarrarlo por sorpresa y capturarlo, para luego hacerle un pseudo-juicio y condenarlo a muerte.

Mientras tanto, Jesús y su pandilla están cotorreando en la casa de un leproso, cuando llega una mujer y embarra ungüentos en la cabeza de Jesús. Los discípulos saben que a Jesús no le gustan los lujos, y regañan a la mujer, diciendo que ese aceite fino pudo haber sido vendido para darle el dinero a los pobres. Sin embargo, Jesús calla a sus alumnos, diciendo que siempre van a haber pobres, pero a él ya nomás le queda un ratito en la tierra antes de morirse. Total, los pobres discípulos nunca pueden adivinar qué cosa va a tener contento a Jesús.

Uno de los doce discípulos, Judas, decide traicionar a Jesús, probablemente motivado por sus cambios constantes de ánimo. Va con los príncipes de los sacerdotes y acuerda entregárselo a cambio de treinta monedas de plata. Digo, al cabo que Jesús ya profetizó que lo iban a matar, ¿qué más da traicionarlo? Sería peor que no lo mataran y que quedara en ridículo por no cumplirse su profecía. Y de pasada Judas gana unas cuantas monedas. Es un trato ganar-ganar.

Al día siguiente, Jesús celebra la Pascua con sus discípulos, todos se ponen a comer pan sin levadura y tomar vino. Jesús ya se huele lo que va a pasar, y anuncia que uno de los doce lo va a traicionar. Los discípulos se alarman y preguntan quién, pero Jesús contesta con acertijos ambiguos, pero amenaza que a quien vaya a entregarlo, más le valiera no haber nacido. Judas se quiere hacer el disimulado, pero no le sale:

Entonces respondiendo Judas, que le entregaba, dijo: ¿Por ventura soy yo, Maestro? Le dice: Tú lo has dicho.

¡Gulp! En fin, la cena continúa. Jesús le reparte el pan a sus amigos, haciendo metáforas desagradables sobre cómo el pan es su carne, y el vino es su sangre, y todos deben comer y beber de ellos por alguna razón misteriosa. Nunca explica qué significan sus referencias caníbales-vampíricas. 

Cuando acaban de cenar, se dirigen al monte de las Olivas. Jesús le anuncia a sus discípulos que esta noche lo desobedecerán. Pedro, el ñoño insoportable, niega ser capaz de desobedecer a su maestro. Alguien dele un zape. Hasta Jesús está cansado de su lambisconería, y le contesta que antes de que cante el gallo, negará tres veces estar relacionado con él. Eventualmente llegan al lugar donde Jesús quiere ponerse a rezar. Le dice a sus discípulos que lo esperen y vigilen mientras se aparta un rato para orar.

Ya estando sólo, Jesús comienza a sentir miedo. Se pone a rezarle a Dios y le suplica que, si es posible, lo salve de su destino de morir horriblemente, colgado de una cruz mientras se seca bajo el inclemente sol.

Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; pero no como yo quiero, sino como tú.

Jesús se toma un descanso de orar, y se regresa con sus discípulos, pero encuentra que se quedaron dormidos. Se decepciona un poco, pero no hace pedo, y se regresa a rezar otro rato. Cuando termina definitivamente de rezar, se da cuenta de que ya viene Judas acompañado de los príncipes de los sacerdotes y un montón de hombres armados con la intención de capturarlo. Judas les dice a los sacerdotes que a quien él bese, ese es Jesús. Llega con Jesús y lo saluda de beso, y los soldados lo agarran.

Al ver esto, uno de los discípulos saca su espada y le mocha una oreja a uno de los soldados, pero Jesús lo regaña, y dice que la violencia sólo engendra más violencia:

Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomaren espada, a espada perecerán.
¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles?
¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras, de que así tiene que ser?

¡No te hagas, Yisus! Sí le pediste a Dios que te salvara y él no quiso ayudarte.

Jesús se burla de la cobardía de los sacerdotes, que tienen que valerse de un escuadrón de soldados para aprehender a un hippie pacifista. Pero comoquiera se lo llevan a ser juzgado por el sumo sacerdote. Los discípulos se ven obligados a huir, todos excepto Pedro, que sigue a Jesús de lejos.

Los sacerdotes arman una parodia de juicio, con una multitud de testigos falsos. Sin embargo, Jesús se queda callado, sin responder a las acusaciones que lanzan contra él. Sólo rompe su silencio cuando el sumo sacerdote le ordena que conteste si es el Cristo, Hijo de Dios.

Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo del hombre sentado a la diestra de la potencia, y que viene en las nubes del cielo.

El sumo sacerdote ha escuchado lo que quería oir, pero aun así pretende escandalizarse por estas palabras y se rasga las vestiduras. Encuentra a Jesús culpable de blasfemia y lo condena a muerte. Una vez que ha sido proferido este dictamen, los que están presentes en el juicio le dan pamba loca a Jesús, agarrándolo a bofetadas, palazos, burlas, y escupiéndole en la cara.

Pedro estaba atestiguando todo esto, cuando de repente llega una mujer y lo reconoce como uno de los discípulos de Jesús. Pedro se intimida, niega conocerlo, y sale corriendo. Mientras está huyendo, otras dos personas lo reconocen, y él vuelve a negar su relación con Jesús ambas veces. Entonces canta el gallo y Pedro recuerda lo que le había profetizado Jesús. Por eso no hay que ser tan lameculos. Se pone a llorar como un bebé cagante.

MATEO 27: Judas, al ver los efectos de su traición, se arrepiente e intenta regresar la plata que recibió. Los sacerdotes no aceptan la devolución, entonces Judas les arroja las monedas y se va corriendo, para luego ahorcarse.

Los sacerdotes entregan a Jesús al gobernador romano, Poncio Pilato. Una vez más, Jesús no se defiende cuando lo acusan de blasfemar contra Dios, lo cual extraña a Pilato.

En esa época, la gente no tenía Netflix ni Youtube. El máximo entretenimiento era ir a ver a los condenados a muerte en los días de fiesta. El gobernador tiene el poder de perdonar a uno de los condenados, y el resto van a ser crucificados. Pilato es indiferente a los dramas religiosos y políticos de los judíos, y por lo tanto no se le hacen tan graves los crímenes de Jesús, de hecho sospecha que los sacerdotes lo han entregado por envidia. Entonces, le pregunta a la multitud a quién debe liberar: A Jesús, o Barrabás, un criminal famoso. Pensó que poniendo a un bribón terrible y desagradable como la segunda opción sería una buena forma de garantizar que eligieran a Jesús, sin embargo la estrategia que no funcionó con Hilary Clinton tampoco lo hizo en esta ocasión, los sacerdotes convencen al pueblo de que elijan a Barrabás para ser perdonado. Pilato intenta débilmente de hacer que recapaciten, pero el pueblo insiste que quieren ver crucificado a Jesús, a lo cual el gobernador contesta: "M'ta, bueno. ¡Allá ustedes!". Entonces sueltan a Barrabás.

Los soldados de Pilato torturan y bully-ean un rato a Jesús antes de que salga a ser crucificado: Lo desnudan, lo azotan con varas, le escupen, y le ponen encima un manto rojo y una corona de espinas, para burlarse de que se auto-proclamó como rey de los judíos. Cuando ya se cansan de tanta diversión, le regresan su ropa y lo sacan para que cargue su madero hasta Gólgota, el lugar de la calavera. ¡Merol! Cuando Jesús tiene sed, le ofrecen vinagre con hiel (bilis) (¿qué pedo que andan cargando con una cubeta de bilis?) en vez de agua. Cuando se cansa de cargar el madero tan pesado, obligan a un hombre llamado Simón a que le ayude.

Finalmente cuelgan a Jesús de la cruz. Sobre su cabeza ponen un letrero con la causa de su castigo: "Este es Jesús el rey de los judíos". A los lados de Jesús hay dos ladrones crucificados, que también se burlan de él, a pesar de que se encuentran en la misma situación tan penosa. Supongo que es su manera de aligerar la tortura de ser colgados de los brazos hasta morir sofocados bajo su propio peso mientras se asan bajo el sol. Le dicen que si realmente es hijo de Dios, que se escape de sus ataduras y baje de la cruz. De la misma manera se burlan de él los sacerdotes y los escribas:

A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el rey de Israel, descienda ahora del madero, y creeremos a él.

Durante las tres horas que Jesús está colgado de la cruz, el cielo se oscurece sin explicación. En sus últimos momentos de vida, se pregunta por qué Dios tuvo que hacer pasar a su hijo por todo este sufrimiento.

Y cerca de la hora novena, Jesús exclamó con gran voz diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

Finalmente, Jesús lanza un grito al aire con su último aliento, y se muere.

Inmediatamente después, la tierra comienza a temblar, esto provoca que se derrumbe el templo de Jerusalén. Se abren las tumbas y de ellas salen cadáveres vivientes, que visitan sus antiguas casas y seguramente matan del susto a sus familias. Toda la gente que presenciaba la crucifixión se espanta por el terremoto, especialmente los centuriones que torturaban a Jesús, porque se dan cuenta que probablemente sí era hijo de Dios. ¡Ups!

Cuando se calma el terremoto, María la madre de Jesús, junto con otras mujeres que lo conocían, recogen su cuerpo. Lo sepultan en una tumba que estaba labrada en el costado de un monte y tapan la salida con una gran roca. Los príncipes de los sacerdotes le piden a Pilato que mande guardias armados a la tumba de Jesús, para asegurarse de que sus discípulos no se roben su cadaver y así pretendan que ha resucitado.

MATEO 28: Al tercer día, María Magdalena (una amiga de Jesús) y la otra María van a visitar el sepulcro de Jesús, pero al llegar ocurre otro terremoto. Se aparece un ángel con cuerpo de rayos eléctricos y vestido blanco que mueve la piedra que tapa la entrada de la tumba. Los guardias que estaban vigilando huyen despavoridos. El ángel le dice a las mujeres que Jesús ya no está ahí, ¡ha resucitado!

Wau. Qué original. Un mago poderoso que se muere y luego revive. Otra cosa más que se copia la Biblia del Señor de los Anillos.

Las Marías se van corriendo con los discípulos a contarles lo que ha sucedido, pero en el camino se encuentran con el mismísimo Jesús, que las saluda como si nada. Por otro lado, los sacerdotes sobornan a los soldados que presenciaron la resurrección para que no se lo cuenten a nadie. En vez deben decir que los discípulos se robaron el cuerpo de Jesús.

Los once discípulos se reúnen con Jesús y todo están muy felices. Jesús les da autoridad para ir por todo el mundo bautizando a gente y predicando sus enseñanzas.

Esta es probablemente la mejor pintura del universo.

http://jonmcnaughton.com/one-nation-under-god/

 

RESEÑA DEL EVANGELIO DE MATEO: La historia de Jesús es un de las más interesantes de la Biblia. Hace mucho contraste con el resto de los héroes del Antiguo Testamento, ya que es un curandero pacifista en vez de un guerrero sanguinario como David, o un criminal embustero como Abraham o Jacob. Es un anarquista que está en contra de trabajar excesivamente y de acumular riquezas. Odia a los sacerdotes, a los hipócritas y a los metiches. Actualizó las leyes de Moisés, templándolas con sentido común, y tiene una gran habilidad para comunicar su filosofía, además de super-poderes. Pero no es un héroe bidimensional, también tiene defectos, en muchos momentos es incongruente, caprichoso, soberbio y voluble, y siguiendo el patrón de los otros reyes bíblicos, Dios lo mata cuando su soberbia se le sube mucho. También impuso doctrinas excesivas y radicales con los cultistas que lo seguían, como obligarlos a negar y abandonar a sus familias y amigos, y a valorar la muerte más que la vida, una creencia extremadamente dañina y maligna. Aún así, Jesús fue congruente cuando más contó: cuando lo acusaron de ser un criminal no negó sus acciones ni recurrió a la violencia.

Podemos aprender muchas cosas valiosas del personaje de Jesús, si usamos nuestro criterio y no hacemos caso a sus locuras. Pero extrañamente, la parte de su historia con la que más se obsesiona la gente es una de las partes menos interesantes, cuando lo torturan y lo cuelgan de la cruz. Pero aún más chafa que eso es cuando revive. Todo el drama que crearon cuando Jesús profetizó su muerte y tuvo miedo y luego fue torturado, etcétera, lo tiran a la basura cuando resucita así como si nada después de tres días. Es uno de los clichés más cagantes de estas historias fantásticas. Escritores: Si van a matar a sus personajes, nunca los revivan, es como mentarle la madre a los lectores. Si no funcionó ni con Jesús, ni con Gandalf, ni con Gokú, ni con Supermán, ni con Harry Potter, ustedes nunca lograrán que funcione. Ese final pedorro le quitó algo de puntos pero comoquiera es una de las mejores historias de la Biblia.

CALIFICACIÓN: 6 DE 8 tentáculos