PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 56: ENTER THE JESUS

¡Es ocasión de celebrar en esta edición de PANCHO LEE LA BIBLIA! Hemos terminado el Antiguo Testamento, y comenzaremos a leer la secuela: Testamento 2: Nuevo Testamento: La Venganza.

El nuevo Testamento es la historia de uno de los personajes más famosos de toda la cultura: JESÚS. ¿Quién es este tal Jesús? Es una figura misteriosa, dicen muchas cosas increíbles de él. Es adorado por gente conservadora, a pesar de parecer un hippie. Popularizó el look icónico del Buki y el Bee Gee. Dispara rayos láser de su corazón. Hay quienes dicen que fue el primer crossfitero. ¿Cuántas de estas cosas son ciertas? Lo descubriremos a continuación:

El Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesús, el Cristo, según San Mateo

MATEO 1: Ha pasado mucho tiempo desde que los judíos regresaron a Judá bajo las órdenes de Ciro. Ahora se llama Judea y es una provincia del glorioso imperio romano. El libro empieza enlistando todo el linaje de Jesús, desde Abraham. A grandes rasgos, algo así:

Abraham ---> Judá ---> David ---> José ---> Jesús

Pero al final nada de esto importa, porque se revela un secreto increíble: ¡Jesús es hijo del mismísimo Dios, que de alguna manera preñó a María su madre! 

José, el esposo de María, decide abandonarla cuando se da cuenta que está embarazada de algún desconocido, pero cuando está pensando esto, se le aparece un ángel, le explica la situación y lo que va a suceder a continuación: 

Y dará luz a un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que fue dicho por el Señor, por el profeta que dijo:
He aquí una Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emmanuel, que es, si lo declaras: Dios con nosotros.

¿Entonces, qué pedo? ¿Se llama Emmanuel o Jesús?

Así que ni modo, José se tiene que fletar, casarse con María y adoptar a Jesús.

MATEO 2: Jesús nace en una ciudad de Judea llamada Belén. Tres hombres sabios llegan desde algún lugar en el oriente a darle regalos, porque dicen que él va a ser el nuevo rey de los judíos. Herodes, el rey actual, se alarma al escuchar esto, y le pide a los tres sabios que le avisen cuando encuentren a Jesús.

Los sabios hallan a Jesús, lo adoran y le dan regalos. Pero nunca le avisan a Herodes, ya que adivinaron sus intenciones secretas de matarlo antes de que se volviera peligroso. Se hacen weyes y se regresan a su tierra.

Un ángel le avisa a José que Herodes lo está buscando, y le aconseja que se vaya a Egipto por mientras. Herodes se frustra por no encontrar al mentado Cristo, y manda a matar a todos los bebés de Belén menores de 2 años. Un tiempo después, se muere, y el ángel le avisa a José que ya se puede regresar a Israel. José y su familia habitan en Nazaret por un tiempo.

MATEO 3: Conocemos al profeta Juan el Bautista, un orate que se viste con pelos de camello, come langostas (el bicho, no el crustáceo), y predica profecías de calamidades y desgracias, como es costumbre. La gente va con Juan a que los bautice en las aguas del Río Jordán, para lavar sus pecados. En una de esas, llega Jesús para que Juan lo Bautice. Juan protesta y dice que no es digno, más bien Jesús debería bautizarlo a él, pero finalmente es convencido y lo bautiza. Cuando esto sucede, se parten las nubes del cielo y baja el Espíritu Santo (al parecer es otro nombre que le pusieron a Dios a partir de este libro) en forma de paloma y se postra molestamente sobre la cabeza de Jesús. Se escucha una voz desde el cielo que dice:

Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.

MATEO 4: Jesús se aventura al desierto a ayunar por cuarenta días. Ahí se le aparece el diablo (Satán, a quien conocimos en el libro de Job) para molestarlo. Primero, Satán se aprovecha del hambre que tiene Jesús, y le recomienda que con sus poderes convierta las piedras en pan, para que pueda comer. Jesús resiste esta tentación y le contesta algún proverbio como de galleta de la fortuna. Despues, Satán lleva a Jesús a un barranco y trata de convencerlo de que se tire al vacio, al cabo que los ángeles lo pueden rescatar. Jesús resiste esta segunda tentación, que la verdad es bastante débil, como que Satán no le está echando muchas ganas. En el tercer intento, el diablo lleva a Jesús a la cima de un monte muy alto, donde se pueden ver "todos los reinos del mundo, y su gloria". El diablo le dice a Jesús que le regalará todos los reinos del mundo, si tan sólo se postra ante él y lo adora. Jesús una vez más niega las recomendaciones de Satán, y le dice que ya no esté chingando. Al oir esto, el demonio se va.

Bye Felicia!

Después de este episodio, Jesús se pone a vagar por ahí, predicar sus profecías, y sanar a los enfermos con sus super-poderes. A lo largo del camino va reclutando discípulos de todo tipo de profesiones, como a Pedro y Andrés, un par de pescadores:

Y les dice: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

YAAS QUEEN!

La fama de Jesús se esparce por todo Israel y sus tierras colindantes.

MATEO 5-7: Jesús ha acumulado una multitud de seguidores, y se pone a enseñarles sus nuevas reglas. Dice que no viene a contradecir ni romper las leyes del viejo testamento:

No penséis que he venido para desatar la ley o los profetas; no he venido para desatarla, sino para cumplirla.
Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la Ley, hasta que todas las cosas sean cumplidas.

Pero es puro cuento, porque inmediatamente después de decir eso se pone a contradecir las leyes del antiguo testamento. A continuación algunas de las cosas que dice Jesús:

  • Sus seguidores deben de ser pobres en espíritu (quién sabe qué signifique eso), misericordiosos, sedientos y hambrientos de justicia, pacíficos y de corazón limpio. 
  • Los discípulos de Jesús serán perseguidos, acosados y calumniados. No deben de quejarse cuando esto suceda, en cambio deben alegrarse.
  • Jesús aborrece todo tipo de violencia. Nadie de sus seguidores debe enojarse descontroladamente, y deben de perdonar todas las ofensas que son cometidas en contra de ellos. Este pacifismo llega a tales extremos que si alguien te golpea la mejilla derecha, debes ofrecer tu mejilla izquierda para que la golpeen también, no vaya a ser que quedes chueco; si te roban la ropa, debes también ofrecerles tu capa, tus tenis, etcétera.
  • No sólo está prohibido el adulterio, sino que es pecado tener pensamientos lascivos. Dice que es preferible sacarse los ojos que mirar con lujuria, o cortarse la mano antes de pecar con ella. Lo cual me parece un poco extremista.
  • Jesús está completamente en contra del divorcio, al menos que alguna persona de la pareja haya tenido sexo antes de casarse. Que muchacho tan agradable y tolerante.
  • Jesús odia que la gente haga juramentos, porque las personas que juran mucho tienden a ser mentirosas.
  • Los fans de Jesús deben amar a todo el mundo, tanto a sus amigos como a sus enemigos.
  • Jesusito odia a los hipócritas, es el tipo de persona que más odia. Recomienda a sus seguidores que hagan todas sus oraciones, sacrificios y actos de caridad de la manera más discreta posible, para que no lo hagan para llamar la atención y anunciar que son virtuosos. 
  • Está en contra de la acumulación de riquezas materiales y del trabajo excesivo. Dice que la gente debe vivir de manera minimalista y sin preocuparse de lo que pueda suceder en el futuro.
  • "No juzguéis, para que no seáis juzgados."
  • Jesús predica en contra de los falsos profetas, y dice que tienen que ponerle más atención a sus acciones que a sus palabras:
Por sus frutos los conoceréis. ¿Se cogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
De esta manera, todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol podrido lleva malos frutos.
No puede el buen árbol llevar malos frutos, ni el árbol podrido llevar frutos buenos.
Todo árbol que no lleva buen fruto, se corta y se echa en el fuego.
Así que, por sus frutos los conoceréis.

Así que, Jesús habría tirado a la mayoría de los sacerdotes al fuego, junto a todos los Papas, incluyendo al Papa Nuevo Cool.

Mientras más habla Jesús, más lo admira la gente. No están acostumbrados a que un profeta sea elocuente.

¡Oooh! ¡Qué interesante! ¿Qué otras cosas dirá Jesús? Tendrán que esperar hasta la siguiente semana, ¡nos vemos!