PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 52: Carne de asnos y flujo de caballos

¡Oh musas! Inspírenme para llevarle el conocimiento Bíblico a las masas, que esperan con ansias mis palabras cautivadoras. Hoy leeremos el libro de las Lamentaciones. ¡Qué emocionante! Pero eso no es todo, también comenzaremos a leer el libro del Profeta Ezequiel, que está lleno de aventuras psicodélicas, coprofagia, muerte, y más cosas maravillosas. Leamos:

LAMENTACIONES 1-5: Exactamente como se imaginan, son una serie de poemas de quejas y lamentaciones sobre la caída de Israel y Judá. No hay mucho que decir sobre este libro, pasemos rápido al que sigue.

Calificación: 0 de 8 tentáculos.

EZEQUIEL 1: Ezequiel es un profeta que vivió durante la ocupación de Judá por los babilonios. Un día, sin avisar, le llega una visión súper pacheca. Se le aparece un torbellino de fuego que carga dentro de él a unas criaturas monstruosas con cuatro alas y cuatro rostros cada una: uno de hombre, uno de león, uno de buey y uno de águila, cada cabeza tiene un cristal flotando sobre ella. Además de esto tenían pies de becerro y manos de humano, y brillaban con un resplandor dorado semejante al de un super-sayayín. Junto con estas bestias terribles hay otros seres inescrutables con forma de "una rueda en medio de otra rueda" con ojos alrededor de toda la superficie de las ruedas. Todas estas criaturas espeluznantes se mueven al unísono en una coreografía perfecta. Arriba de estos monstruos, hay un trono de zafiro, con una figura humana sentada en él, cubierta con una aura que destella con todos los colores del arcoíris.

EZEQUIEL 2-3: Esta visión horrorosa es Dios que se comunica con Ezequiel, le dice que debe de transmitirle su mensaje a los judíos, a quienes tacha de idiotas y necios:

No a muchos pueblos de profunda habla ni de lengua difícil, cuyas palabras no entiendas; y si a ellos te enviara, ellos te oirían.
Mas los de la Casa de Israel no te querrán oír, porque no me quieren oír a mí; porque toda la Casa de Israel son fuertes de frente, y duros de corazón.

Dios hace que se aparezca un libro mágico, y le ordena a Ezequiel que se coma el libro. Este obedece y absorbe los conocimientos del libro, según esto sabe a miel. El trabajo de Ezequiel será ir por ahí regañando a los Israelitas por ser malos, y hacerlos que se arrepientan de sus idolatrías. Los que no se arrepientan serán matados por Dios. Al final del capítulo Dios dice que controlará a los judíos para que no le hagan caso, y también hará que Ezequiel sea mudo para que no pueda predicar su mensaje. No pos sí.

EZEQUIEL 4: Dios le ordena que haga penitencia por Judá e Israel, un día de penitencia por cada año que han sido desobedientes. Entonces Ezequiel tiene que hacer penitencia por 390 días para Israel, y 40 días para Judá. Durante todos estos días, debe de dormir de lado, y no moverse mientras duerme, y debe alimentarse solamente de un pan especial hecho con trigo, cebada, habas, lentejas y avena, de hecho suena bastante bien, y seguramente Ezequiel tendrá un colon muy saludable al comer tanta fibra. Ah sí, lo malo es que tiene que cocinar el pan con mierda humana:

Y comerás pan de cebada cocido debajo de la ceniza; y lo cocerás con los estiércoles que salen del hombre, delante de los ojos de ellos.
Y dijo el SEÑOR: Así comerán los hijos de Israel su pan inmundo, entre los gentiles a donde los lanzaré yo.

Al escuchar este mandato, Ezequiel se queja con Dios, no le parece nada agradable comer pan cocinado en popó. Dios se apiada de él, y le dice que puede usar mierda de buey en vez. En verdad es misericordioso cuando le dan ganas.

EZEQUIEL 5: Dios le manda a Ezequiel que haga un performance frente a los judíos: Debe raparse el pelo y separarlo en tres partes. Un tercio lo quemará, otro lo cortará en muchos pedacitos con una espada, y el último lo esparcirá en el viento. "Es un símbolo" de lo que va a hacer Dios con los judíos.

EZEQUIEL 6-7-8: Más profecías contra los pecados de Israel y Judá.

EZEQUIEL 9: El profeta tiene una visión donde Dios manda un ángel vestido de lienzos a que ponga una marca sobre las personas de Jerusalén que no pecaron contra Dios. Destrás de este ángel van otros que matan a todos quienes no tienen la marca. Ezequiel tiene que mirar este espectáculo sangriento, horrorizado.

EZEQUIEL 10: Los querubines (las bestias aladas con muchas cabezas de animales) y las criaturas-rueda extrañas se le vuelven a aparecer a Ezequiel, Dios manda al ángel vestido de lienzos que agarre carbones de en medio de las ruedas y los disperse por todo Israel y Judá.

EZEQUIEL 11: Dios obliga a Ezequiel a profetizar contra unos príncipes de Judá, que según esto le están dando malos consejos al pueblo. Justo después de que Ezequiel les habla el mensaje de Dios, se muere uno de ellos. Ezequiel parece horrorizado de todo lo que Dios lo está obligando a hacer.

EZEQUIEL 12-15: Más profecías de muerte y destrucción. Dios revela que él es quien engaña a los falsos profetas, sólo para castigarlos después.

Y el profeta, cuando fuere engañado y hablare palabra, yo, el SEÑOR, engañaré a tal profeta; y extenderé mi mano sobre él, y le raeré de en medio de mi pueblo de Israel.

EZEQUIEL 16: Dios se echa un monólogo bastante misógino, donde compara a Judá e Israel con mujeres adúlteras, suena como un nerd frustrado que nunca ha tocado una chichi:

Y yo pasé junto a ti, y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores; y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tus vergüenzas; y te di juramento, y entré en pacto contigo, dijo el Señor DIOS, y fuiste mía,
...
Mas confiaste en tu hermosura, y fornicaste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras.
...
en toda cabeza de camino edificaste tu altar, y tornaste abominable tu hermosura, y abriste tus piernas a cuantos pasaban, y multiplicaste tus fornicaciones.

EZEQUIEL 17-22: Todavía más profecías de perdición y condena.

Y derramaré sobre ti mi ira; el fuego de mi enojo haré soplar sobre ti, y te entregaré en mano de hombres temerarios, artífices de destrucción.

MEROL.

EZEQUIEL 23: Otro soliloquio donde Dios proyecta sus pensamientos lascivos y compara a Israel y Judá con prostitutas.

Hijo de hombre, hubo dos mujeres, hijas de una madre,
las cuales fornicaron en Egipto; en su juventud fornicaron. Allí fueron apretados sus pechos, y allí fueron estrujados los pechos de su virginidad.
...
Y se enamoró de sus rufianes, cuya carne es como carne de asnos, y cuyo flujo es como flujo de caballos.

Después de estas malditas vociferaciones falocéntricas-pitocráticas-machistas-vampíricas-patriarcales-hetero-cis-normativas-sádicas, aquí dejaremos el libro de Ezequiel por hoy. ¡Continuará!