PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 48: SALMOS

¡Alelu-JAH! Es hora de otro capítulo de PANCHO LEE LA BIBLIA. Les seré sincero, estimados lectores, la entrega de hoy no será muy buena, debido al material que tocaba leer esta semana, no hay mucho que decir. Sin embargo, aquí estoy para reportar fielmente lo que encontré en el libro de los SALMOS.

SALMO 1-150: Los salmos son una serie de poemas o canciones dedicados a Dios. El autor de la mayoría de ellos es David, y hay otros que no se le atribuyen a nadie. Si tus papás te obligaban a ir a misa, o escuchas mucho reggae (esta es la primera vez que llaman a Dios con el nombre de JAH), probablemente estás familiarizado con uno o dos, pero son 150, así que fue increíblemente aburrido leerlos todos. No tienen nada demasiado interesante, sólo hay dos temas:

  • Alabar a Dios: "Ay ay, Diosito es muy grande, Diosito es muy bueno. Ay ay Diosito, cuídanos". Cosas de ese estilo.
  • Himnos de odio: "Dios, castiga a nuestros enemigos. Haz que les de lepra, que les salgan almorranas, que aborten a sus hijos, que se mueran de hambre". Ya captan la idea.

¡Y ya! No hay mucho más que decir. Así que les transcribiré un salmo completo, uno de los más populares por ser inmortalizado en una canción disco, para que se den una idea de como son. 

SALMO 137: 
Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sion.
Sobre los sauces que están en medio de ella colgamos nuestras arpas;
cuando nos pedían allí, los que nos cautivaron, las palabras de la canción, (colgadas nuestras arpas de alegría) diciendo: Cantadnos de las canciones de Sion.
¿Cómo cantaremos canción del SEÑOR en tierra de extraños?
Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, mi diestra sea olvidada.
Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acordare; si no ensalzare a Jerusalén como preferente asunto de mi alegría.
Acuérdate, oh SEÑOR, de los hijos de Edom en el día de Jerusalén; quienes decían: Arrasadla, arrasadla hasta los simientos.
Hija de babilonia destruida, dichoso el que te diere tu pago, que nos pagaste a nosotros.
Dichoso el que tomara y estrellara tus niños a las piedras.

¡Qué lindo! Lanzar bebés contra las rocas. Nunca cambies, Biblia.

Calificación: 0 (cero) de 8 tentáculos.

PREMIO POR LEER HASTA AQUÍ: Un dibujito de una tuerca y un tornillo siendo novios.