PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 34: Samuel Dos Atroz

¡Antiguos espíritus del mal! Inspiren y fortalezcan mi mente para leer, comprender, e interpretar los textos ancestrales, ya que ha llegado otro viernes, y con eso otra entrega de PANCHO LEE LA BIBLIA. Hoy terminamos el segundo libro de Samuel, y como siempre, eso significa que juzgaremos este tomo al final del capítulo. ¡Me encanta juzgar, es una de mis actividades favoritas! ¿Tendrá un final emocionante esta esperada secuela del mejor libro de la Biblia hasta ahora? Descubrámoslo de inmediato.

2 SAMUEL 20: Surge a la escena un tal Seba, que se rebela contra David, y todos los varones de Israel se le unen, en el capítulo anterior todo estaban celebrando y jurándole lealtad a David, no les duró nada. Sólo los de la tribu de Judá permanecen fieles a David.

Al llegar a su palacio, David toma a sus diez concubinas y las encierra en otra casa, para que se queden ahí el resto de su vida, eso les pasa por infieles. Una vez resuelto lo más urgente, le dedica su atención al problema de Seba. Le dice a Amasa que junte a los hombres de Judá para ir a pelear. Amasa se tarda un poco en cumplir lo que le mandó el rey, entonces manda a los hermanos Joab y Abisai a que vayan a pelear contra Seba.

En el camino se encuentran con Amasa, Joab lo agarra de la barba y lo acerca a su cara para besarlo rudamente, como hombre. Pero con la otra mano le clava su espada entre las costillas, y Amasa cae al suelo derramando sangre y vísceras por todos lados. Joab y Abisai siguen su camino como si nada, pero sus subordinados quedan horrorizados de tal crimen y se quedan viendo el cuerpo que aún se convulsiona entre el polvo y la sangre. Hasta que uno de los soldados tiene la iniciativa de cubrir el cadáver con una manta y apartarlo del camino, para que no distraiga tanto a las tropas.

Finalmente llegan a la ciudad donde está refugiado Seba y se ponen a asediarla para tumbar su muralla, hasta que una anciana del pueblo sale y habla con Joab, pidiéndole que deje de destruir la ciudad. Joab le contesta que con gusto se detiene, si le entregan a Seba. Al oír esto, la anciana se regresa a la ciudad, y pronto le trae a Joab la cabeza de Seba. Lo traicionaron igual de fácil que a David.

2 SAMUEL 21: Hubo hambruna por 3 años consecutivos en Israel, y David consulta con Dios para buscar una solución. Resulta que Dios está enojado porque de repente recordó que Saúl mató a los Gabaonitas. Los Gabaonitas son un pueblo de gentiles que habían hecho alianza con Israel. En realidad, a mi se me hace que Dios nomás buscó cualquier excusa para hacer un berrinche.

David va a hablar con los gabaonitas y les pregunta qué puede hacer para que se reconcilien con Israel. Ellos contestan que no hace falta hacer gran cosa, sólo quieren que les entreguen siete varones descendientes de Saúl, para dislocarles la cabeza colgándolos de un madero.

David evita entregarles a Mefi-boset, para respetar el pacto amoroso que tenía con Jonatán. En vez, toma a dos hijos de Rizpa, hija de Saúl, y otros cinco hijos de Mical, su propia esposa, que ella había concebido cuando estaba casada con Adriel. Los entrega a los gabanonitas y ellos los matan.

David desentierra los huesos de Saúl y sus hijos, que estaban en Galaad, y también los cadáveres de los recién colgados, y los sepulta a todos en la tierra original de Benjamín. Entonces Dios decide contentarse con Israel.

Los filisteos, el Equipo Rocket de la Biblia, vuelven a hacer guerra contra Israel. David se cansa en una pelea, y un gigante está a punto de atravesarlo con su lanza, cuando Abisai lo salva, matando al gigante. Desde entonces David ya no salió más a pelear. Sin embargo su ejército sigue matando muchos filisteos y muchos gigantes.

2 SAMUEL 22: Capítulo mierda donde David canta una canción de amor a Dios.

2 SAMUEL 23: Otro capítulo mierda donde nombran a los treinta hombres más valientes de David, y su descendencia. 

2 SAMUEL 24: Dios se vuelve a enojar, quién sabe por qué, y manda a David a hacer un censo de todo Israel. Manda a Joab a que viaje por todo el territorio y cuente a todos los hombres capaces de pelear, el resultado es 800,000 hombres de Israel y 500,000 hombres de Judá. Esto por alguna razón ofende mucho a Dios, y le dice a David que escoja entre tres castigos: 

  1. Siete años de hambre en todo Israel.
  2. Tres meses de ser perseguidos por los enemigos de Israel.
  3. Tres días de pestilencia.

David elige la catafixia número tres. Dios mata a setenta mil personas con su plaga antes de saciarse temporalmente de sufrimiento, y detiene la plaga. David le hacer un altar y le sacrifica holocaustos para que se contente. Nunca entendí por que se había enojado en primer lugar, ¿por la sobrepoblación?

Reseña del segundo libro de Samuel: En esta segunda parte del libro de Samuel hay un cambio bastante pronunciado. Al mero principio, aplican un retcon (Continuidad retroactiva) cuando cambian la muerte de Saúl de suicidio a suicidio asistido. David pasa de ser un guerrero valiente, honesto y carismático, a un rey inmoral, apático e inconsistente. Hace genocidios terribles, no le importan sus hijos, comete adulterio y asesinato. ¿El poder lo corrompió, o como dice Séneca, las personas ya son corruptas y el poder les da la capacidad de llevar a cabo sus maldades? Sí, leo filosofía de vez en cuando, no big deal. O tal vez perdió la razón a partir de la muerte de su amado amigo Jonatán.

Otro personaje importante de esta historia es Joab, el general más aguerrido de David, dispuesto a hacer el trabajo sucio. A Joab no le cuesta trabajo asesinar furtivamente a la gente que le cae mal. En este libro asesina a cuatro personas: 1- Apuñaló a Abner, el general de Is-boset, y David lo maldice por eso, aunque al final parece que siguen siendo amiguis. 2- Abandona a Urías, el esposo de Betsabé, para que lo maten los amonitas y David se pueda casar con su esposa. Tal vez por eso se contentaron. 3- Le arroja dardos a Absalón, el hijo de David, que ya estaba colgado de un árbol e incapacitado. Sin embargo recordemos que Absalón había quemado los campos de cebada de Joab, así que lo tenía merecido. 4- Por último, le clava una daga en las costillas a Amasa, otro general de David. Este último asesinato parece no tener ninguna razón, tal vez porque Amasa se tardó un ratito más de lo esperado en cumplir una misión. Como dije, parece ser que no hay ninguna consecuencia por las acciones de Joab, pero tal vez en el siguiente libro le pase algo.

Ninguna historia de la Biblia puede estar completa sin que haya abuso contra las mujeres, y en este caso el personaje más notorio es Mical. Comienza su historia cuando su padre, Saúl, la casa con David en Samuel 1, a cambio de cien prepucios de filisteos. Luego Saúl se enoja con David y la casa con otro wey, Paltiel (aquí le llaman Adriel, por alguna razón, o tal vez es otro esposo, está muy mal escrito este libro), -todo esto sin preguntarle a ella lo que quiere, obviamente-. Mical parece estar contenta o por lo menos conforme con Paltiel, y concibe varios hijos con él. Luego Saúl se muere y David la arrebata de su esposo y se vuelve a casar con ella. Cuando Mical se burla de los bailes raros e impúdicos que hace David al mover el arca a su casa (cualquier esposo que introduzca semejante mueble a la casa sin consultar a su pareja tendría muchos más problemas), Dios la castiga y la hace estéril. Luego David le quita los cinco hijos que concibió con Paltiel para que los maten los Gabaonitas. Hay gente que no tiene suerte.

Todas estas historias son más o menos interesantes pero están contadas con un estilo tedioso y monótono. El libro anterior me había acostumbrado a acción más vívida pero la secuela regresó a los antiguos vicios de la Biblia. Además cae en la misma trampa de cerrar el libro de una manera extremadamente anticlimática, cerrando con dos capítulos mierda seguidos por un último capítulo donde Dios hace una rabieta genocida.

Calificación: 3 de 8 tentáculos.