PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 33: Hasta en las mejores familias.

¡Hola, estimados lectores! Heme aquí una vez más escribiéndo mis síntesis bíblicas. Antes que cualquier cosa, quiero disculparme por no entregar un resúmen la semana pasada, pero el equipo de PANCHOPPER.NET tuvo que viajar para atender un asunto de suma importancia. Pero no los entretengo más, ya los escucho, gritando desde donde están: "Está bien, Pancho, te perdonamos, ya que nos haces un servicio importante y sacrificado. Pero, ¡calla ya! Nos morimos de ansias por saber qué ha pasado con David y su pandilla". Está bien, sin más preámbulo, les presento la última entrega de PLLB. Está llena de acción e intriga, ¡leamos!

2 SAMUEL 13: Entre los muchos hijos que tiene David, están Absalón, Amnón, y Tamar.

Amnón se enamora de su hermana Tamar, que es virgen y muy hermosa. Finge estar enfermo y pide que venga su hermana a su cama a alimentarlo y cuidarlo. Cuando ella se acerca a darle de comer, Amnón la viola. Una vez que termina de ultrajar a su hermana, le llama a un guardia para que la eche de su casa. Así nomás.

Tamar queda traumatizada, grita, se echa cenizas en la cabeza y rasga su vestido. Cuando le cuenta lo que sucedió a su hermano Absalón, él le ordena que calle y no delate a su hermano, es mejor olvidarse de todo. Toda una familia ejemplar. Sin embargo, David se entera de esto y se enoja mucho, pero él tampoco hace nada, todos se hacen pendejos.

Pasan dos años, y Absalón invita a todos sus hermanos a su rancho a comer barbacoa. En medio de la fiesta, cuando Amnón está borracho, Absalón le ordena a sus sirvientes que lo maten. Al ver el asesinato, todos los demás hermanos huyen despavoridos.

Llega a David la noticia de que Absalón vengó a Tamar, y va a buscarlo, pero Absalón huyó del país. No era necesario, ya que a David se le hizo justo lo que pasó con Amnón. Más bien parece que a David simplemente no le importa lo que pase con sus hijos, ya Dios le mató a un bebé, uno de sus hijos violó a una de sus hijas, para luego ser matado por otro de sus hijos. Sí, se enoja un ratito y llora un ratito, pero en un instante vuelve a estar como si nada. Tal vez es porque tiene como un trillón de hijos, perder dos o tres no hace tanta diferencia. 

2 SAMUEL 14: Pasan tres años y Joab convence a David de que perdone a Absalón y lo haga regresar a Israel. No voy a contarles qué método usa para convencerlo, porque es muy aburrido, y además innecesario, porque David no expulsó a Absalón, él se fue sólo.

En fin, David manda a Joab a que vaya a buscar a Absalón y lo regrese. Sin embargo, David no le permite verlo. Para completar el paquete de excelente padre de familia, manda mensajes contradictorios con su comportamiento.

Le dedican un par de párrafos a describir lo hermoso que es Absalón, y que tiene una cabellera abundante y sedosa.

Pasan dos años sin que David quiera dirigirle la palabra a Absalón, quien le llama a Joab para que trate de conciliar las diferencias entre los dos. Sin embargo, Joab no responde los llamados. Entonces Absalón decide incendiar los campos de cebada de Joab, a ver si eso llama su atención. Su plan funciona, y Joab por alguna razón no se enoja, sino que va a hablar con David para convencerlo de que vea a su hijo y finalmente hacen la paz.

2 SAMUEL 15: Absalón junta un ejército y decide hacer campaña contra David. Se instala frente a las puertas de la ciudad, de esa manera cuando alguien llega a pedirle a David su consejo o juicio, él les dice que David no los atenderá, pero si lo apoyan, él los ayudará cuando sea rey. Con estas maniobras populistas, Absalón fue ganando cada vez más popularidad y organiza una rebelión para proclamarlo como rey.

En vez de actuar rápidamente para detener este movimiento, David decide huir de Jerusalén para no tener que pelear con Absalón. Con él iba Husai, el sacerdote encargado del arca, pero David le ordena que se regrese, ya que Dios será el que decida quién debe ser rey. Le dicta a él y a otro sirviente llamado Sadoc que le sirvan de consejeros a Absalón, y que disipen los consejos de su otro sacerdote, Ahitofel, mientras al mismo tiempo son espías para David. De esa manera Absalón se apodera de Jerusalén.

2 SAMUEL 16: David pasa por unas montañas y se topa con Siba, ¿se acuerdan? El criado que dejó encargado de Mefi-boset, el hijo de Jonatán. Siba le trae un montón de regalos a David: Pan, frutas, y vino. Nada balanceada la dieta, pero supongo que para un refugiado está bien.

Siba le dice a David que Mefi-boset se quedó en Jerusalén, con la esperanza de recuperar el reino que la habría heredado su padre. Al escuchar esto, David le otorga a Siba todas las pertenencias de Mefi-boset.

Sigue la peregrinación de David, y se topan con un descendiente de Saúl, llamado Simei, quien maldice a David y le arroja piedras a él y a todos los que lo siguen. Abisai, un siervo de David, le pide que le permita ir y decapitar a Simei por su insolencia, pero David no lo deja. Dice que si esta persona ha salido a insultarlo, es porque así lo quiere Dios. Este David no se parece al del primer libro de Samuel. Entonces todos continúan caminando, y Simei los sigue, arrojándoles piedras y maldiciendo todo el camino.

El sacerdote a quien David le ordenó que regresara con Absalón, Husai, le jura su lealtad, como ya habían planeado. 

Ahitofel le aconseja a Absalón que tenga sexo con todas las concubinas de su papá, para que sepan quién es el jefe. Absalón sigue sus consejos.

2 SAMUEL 17:  Para no confundirnos, resumiré un poco los personajes que son relevantes ahorita:  Absalón es el hijo de David que se rebeló contra él. Tiene tres sacerdotes que lo aconsejan, Ahitofel, Sadoc y Husai. Los últimos dos también le sirven a David como espías.

Ahitofel le dice a Absalón que juntará un ejército para ir a atacar a David. A Absalón le parece buena idea, pero también pide la opinión de Husai, quien le aconseja que mejor espere a juntar a todos los ejércitos de Israel, y que vaya él frente a todo su ejército para atacar a David con una fuerza imparable. Dios interviene y hace que Absalón se decida por el plan de Husai, para que caiga el mal sobre él. Se pone en marcha el plan, y Husai le informa a David, para que escape al otro lado del Río Jordán.

Ahitofel se enoja porque no le hicieron caso, y se suicida. Eso es tener poca tolerancia al rechazo.

2 SAMUEL 18: David se prepara para pelear con Absalón, junta a todo su ejército y lo divide en tres partes, lideradas respectivamente por Joab, Abisai e Itai. David tiene planeado ir enfrente del ejército para pelear con ellos, pero lo convencen de quedarse atrás, pues es demasiado importante y su muerte sería la ruina de todos. David decide seguir sus sugerencias.

Antes de que salgan a la batalla, David le pide a sus generales de que traten bien a Absalón cuando lo capturen, ya que es su hijo. Los dos ejércitos chocan en la pelea y sale victorioso el de David, que mata a más de 20,000 hombres. 

Absalón huye montado en su burro, pero su cabeza se atrapa entre las ramas de un árbol y queda colgando cómicamente. Un soldado de Joab lo encuentra y le avisa de esto a su general, quien le ordena que lo mate. El soldado se rehusa a hacer esto porque iría en contra de las órdenes de David, entonces Joab le arroja dardos a Absalón y lo mata, mientras está colgando inutilmente.

Envían mensajero a que le informen a David sobre la derrota y la muerte de Absalón. David se pone muy triste y llora mucho. Ay sí, mucho llanto, pero todo pudo haberse evitado si le pusiera tan sólo un poquito de atención a sus hijos y lo que hacen. Absalón estuvo años conspirando contra él y no se dió cuenta hasta que era demasiado tarde y la violencia era inevitable. ¿Por qué no lloró así cuando violaron a su hija?

2 SAMUEL 19: David y su ejército regresan triunfalmente a Jerusalén, mas David va cubriendo su rostro, llorando y gritando por Absalón. Entonces llega Joab y lo regaña fuertemente: ¡Aguántese como los machos! Después de todo, Absalón planeaba matar a David y además tuvo sexo con todas sus esposas, lo cual es desmedidamente grosero. David recupera su compostura, y toda la gente de Israel llega a él para felicitarlo en su victoria y aceptarlo una vez más como rey.

Llega Simei, el que siguió a David arrojándole piedras e insultos, y se disculpa con el rey por su comportamiento. Abisai se prepara para matarlo, pero David lo detiene, y perdona a Simei.

Llega luego Mefi-boset, el hijo cojo de Jonatán, todo harapiento y sucio, no se había bañado ni cortado la barba desde que David salió de Jerusalén. Y se disculpa con David por no haber salido con él, culpa a Siba de haberlo engañado y abandonado. David lo disculpa a él y a Siba, y decreta que toda la herencia de Saúl se dividirá equitativamente entre los dos.

De esa manera quedan todos felices por el regreso de David. Todos menos los familiares y seres queridos de las 20,000 personas que se murieron en la guerra, supongo.