PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 23: Sansón el abusón

Hola mi queridos lectores. Ha llegado otro número del blog más popular que todos leen y a todos les gusta: PANCHO LEE LA BIBLIA. Esta semana conoceremos a Sansón y sus aventuras. ¡Arriba y adelante!

JUECES 14: Sansón crece, y le agrada una muchacha filistea, le pide a sus padres que lo acompañen para pedirle que se case con él. A los papás no les agrada tanto que se quiera casar con una gentil pero nimodo. En el camino, se topan con un león que los ataca, pero Sansón tiene fuerza descomunal, y hace pedazos al león con sus manos vacías, mientras sus papás se quedan estupefactos. Llegan con la familia de la señorita esta que le agrada a Sansón y programan que regrese en una fecha posterior para celebrar un banquete y casarse con ella.

En el camino de regreso a su casa, Sansón se encuentra un panal de abejas que creció en el cadáver del león que mató. Agarra el panal, se come la miel y le comparte a sus papás. Qué muchachito tan servicial.

Cuando regresa con su morrita a celebrar el banquete, le dice una adivinanza a los hombres que están en el banquete, y les apuesta telas y vestidos a que no la pueden adivinar en los siete días que duran las celebraciones. La adivinanza es la siguiente:

 Del devorador salió comida, y del fuerte salió dulzura.

Estos vatos obviamente no pueden descifrar el acertijo, porque no hay manera de imaginarse que del cadáver de un león salió un panal de abejas. Eso simplemente no sucede en la vida real. Los varones se desesperan y amenazan a la mujer de Sansón con quemarla viva si no convence a Sansón de que les diga la respuesta de la adivinanza. Se están tomando demasiado en serio el jueguito.

La mujer de Sansón le llora y lo manipula emocionalmente para que le revele la respuesta, al séptimo día lo cansa y finalmente él le dice la respuesta, y ella se lo informa a los varones filisteos.

Entonces al final de las celebraciones llegan los filisteos y le dicen la respuesta correcta a Sansón. Sansón los acusa de hacer trampa, mata a treinta hombres de ahí, les roba la ropa y se las da a los que adivinaron el enigma. Luego se va a su casa y le regala su esposa a un amigo suyo porque ya no le cayó bien. Nadie sabe perder con gracia en este mundo.

JUECES 15: Después de unos días, Sansón regresa a la casa de su ex-esposa con un cabrito, y con las esperanza de tener sexo con ella. Se le olvidó que la había repudiado y se la regaló a su amigo. Pero su suegro le ofrece a su hermana menor, sin embargo, Sansón no está contento con este trato.

Sansón atrapa trescientos zorros, amarra a la cola de cada uno una antorcha encendida, y los suelta en los campos de los filisteos, para quemar todos sus sembradíos. Este Sansón es un cabroncito.

Los filisteos se enojan y queman vivos al suegro y a la ex-esposa de Sansón como retribución. Sansón, por su parte, mata a un montón de filisteos, huye y se esconde en una cueva cerca de la ciudad de Judá. Los filisteos van a Judá, los amenazan y les ordenan que vayan por Sansón. Van por él y se deja atrapar. Cuando los Judaítas entregan a Sansón con los filisteos, él rompe sus ataduras, agarra la quijada de un burro que estaba tirada por ahí, y mata a mil personas con ella, mientras freestylea unos raps:

Entonces Sansón dijo: Con la quijada de un asno, un montón, dos montones; con la quijada de un asno herí mil varones.

Después de tanto ejercicio descuartizando gente, a Sansón le da mucha sed. Entonces Dios hace que brote un manantial de agua de una muela de la quijada que le servía de arma, y Sansón sació su sed.

JUECES 16: Sansón sigue huyendo y escondiéndose de los filisteos que lo persiguen, y en sus viajes se enamora de una mujer llamada Dalila. Los filisteos le ofrecen dinero a Dalila para que descubra cuál es el secreto de su fuerza increíble y así sepan cómo vencerlo y capturarlo.

Dalila le ruega a Sansón que le revele su debilidad, y Sansón le contesta una mentira: que si lo amarra de las manos con mimbres verdes perderá su fuerza. Dalila hace esto mientras Sansón duerme, y cuando llegan los filisteos a capturarlo, Sansón rompe los mimbres como si nada y le rompe la madre a los filisteos.

Dalila se queja con Sansón de que la engañó, y lo trata de chantajear emocionalmente para que le diga la verdad. Pero Sansón no es tan tonto y le sigue diciendo mentiras (pero tampoco es tan listo, porque sigue estando con Dalila después de que intentó traicionarlo). Cada mentira que le dice, Dalila prueba su eficacia, y se sigue quejando cuando no funciona.

Pero Dalila sigue insistiendo y chantajeando a Sansón incesantemente, hasta que él sucumbe ante su necedad:

Y ella le dijo: ¿Cómo dices: Yo te amo, pues que tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has descubierto aún en qué está tu gran fuerza.
Y aconteció que, apretándole ella cada día con sus palabras y moliéndolo, su alma fue reducida a mortal angustia.

Sansón le confiesa a Dalila que si alguien le llegara a cortar el pelo, perderá su fuerza sobrehumana. Entonces Dalila espera a que Sansón se duerma, y le rapa la cabeza. Llegan los filisteos a atrapar a Sansón, y esta vez, él no puede escapar, Dios lo abandonó porque se cortó el pelo. Le sacan los ojos, lo amarran con cadenas y lo meten a pudrirse en la cárcel.

Los filisteos hacen una gran fiesta para celebrar la derrota de Sansón. Le hacen sacrificios al dios Dagón. Sacan a Sansón de la cárcel, encadenado, para que todos lo vean vencido y se burlen de él. Lo ponen amarrado entre dos columnas.

Pero en el tiempo que estuvo capturado, el pelo de Sansón había vuelto a crecer. Sansón le grita a Dios y le ruega que le de fuerza una vez más para que pueda matar muchos filisteos. Empuja las dos columnas, una con cada mano, y las derriba. Esto causa que se caiga todo el edificio y aplaste a miles de filisteos junto con Sansón. La calidad de las construcciones era muy pobre en ese entonces. Así se acaba la historia de Sansón.

JUECES 17-18: Un tipo llamado Micaía manda a hacer un ídolo de plata y lo pone en su casa. Convierte su casa en un templo de la fornicación y la idolatría.

Un hombre levita (de Leví, no de levitar) llega de fuera de la ciudad, y se hospeda en la casa de Micaía. Micaía lo convence de que se quede ahí y sea el sacerdote de su templo. El levita acepta sin saber del propósito profano de ese templo.

En esta época, Israel no tenía rey, y cada quién hacía lo que mejor le parecía. La tribu de Dan seguía siendo nómada, porque según esto no le había tocado territorio cuando lo repartieron después de arrebatárselo por la fuerza a quienes estaban ahí antes (aunque estoy casi seguro que sí les había tocado tierra a todos cuando lo leí en el libro de Números o Josué o uno de esos, pero ni de pedo vuelvo a leer esa parte). Cinco hombres de esa tribu están explorando la tierra para ver qué ciudad pueden atacar para quedarse con ella. Llegan a buscar morada en la casa de Micaía.

Los hombres de Dan le piden al levita que los bendiga para que les resulte bien su viaje, y él así lo hace. Se van los cinco hombres y llegan a una ciudad llamada Lais (de ahí viene la Coca-Cola Lais). Ven que la gente del pueblo de Lais es pacífica y próspera, cualidades óptimas para ser invadidos y masacrados. Los hombres danitas regresan a avisarle al resto de su tribu, y vuelven otra vez con todo el rancho a quedarse en la casa de Micaía. Se meten a la casa, se roban los ídolos y convencen al sacerdote levita de que vaya con ellos. Micaía se queda atrás, quejándose impotentemente.

La tribu de Dan llega a Lais, la atacan y la incendian. Alzan sobre las ruinas su nueva ciudad a la cual, creativamente, nombran Dan.

¡Qué historias tan interesantes y cautivantes! Estoy seguro que no pueden esperar a la siguiente semana para ver qué sigue. Pero nimodo. Así como no es bueno comer dulces y frituras deliciosas en exceso, tampoco es recomendable sobrealimentarse de sabiduría bíblica. Debemos dosificar los resúmenes o si no acabaremos muy pronto, y sería muy triste terminar tan rápido esta labor tan divertida y gratificante. ¡Hasta luego!