PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 7: ¿De qué se trata, Dios?

Saludos, estimados lectores. Hemos llegado al segundo libro de la Biblia, el éxodo. ¿Qué aventuras fantásticas tendrá el pueblo de Israel ahora? Veamos...

ÉXODO 1: Los hijos de Israel se hicieron numerosos y poderosos en Egipto, y cuando murió el viejo Faraón, el que lo reemplazó les empezó a temer. El nuevo Faraón inventa nuevos impuestos sobre los hebreos pero, a pesar de esto siguen fortaleciéndose. Entonces los hizo esclavos, y ordenó a las parteras que atendían a los israelitas que cuando nacieran bebés varones, los mataran. Las parteras no obedecen al Faraón porque eso de matar bebés nomás porque sí, no se les antoja, y Dios las recompensa poniéndoles una casa. El Faraón no se rinde, y le manda a todos los egipcios lanzar a los bebés varones de los israelitas al río.

ÉXODO 2: Un hombre de la familia de Leví se casa con su hermana y tienen un hijo. Lo mantuvieron escondido durante tres meses para que los egipcios no lo mataran. Luego lo pusieron en una canasta llena de pescados y lo dejaron en el río para que se lo llevara flotando.

Una hija del Faraón se encuentra al bebé en la canasta y se apiada de él. Lo adopta a pesar de ser hebreo y le pone de nombre Moisés.

Cuando Moisés crece, ve a un egipcio golpeando a un hebreo, entonces mata al egipcio y entierra su cadáver en la arena pensando que nadie lo vio. Al dia siguiente trata de detener una pelea entre dos hebreos, estos se molestan de su metichencia y lo acusan del crimen que cometió el dia anterior. Al descubrir que su crimen no es secreto, Moisés huye de Egipto y habita en un lugar llamado Madián. Ahí se sienta al lado de un pozo de agua y momentos después llegan unas muchachas a darle de beber a sus ovejas, pero aparecen unos pastores y las tratan de ahuyentar. Moisés defiende a las señoritas, es un joven gallardo con un fuerte sentido de la justicia. El padre de las muchachas recompensa a Moisés dejándolo casarse con su hija Séfora. Se casan y tienen un hijo.

Mientras tanto, en Egipto muere el Faraón y quien lo sustituye es aún más cruel con los hebreos. Los hebreos le lloran a Dios pidiéndole que los salve del despiadado yugo de los egipcios y Dios se acuerda que había hecho un pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Se le había olvidado.

ÉXODO 3: Moisés está con sus ovejas. Se le aparece Dios en la forma de un arbusto en llamas. Dios le ordena a Moisés regresar a Egipto y liberar a los israelitas. Dios revela su nombre (YHWH), por cierto, Dios tiene una manera muy curiosa de hablar; todos sus diálogos los termina con "YO SOY DIOS / YO SOY EL SEÑOR / YO SOY EL QUE SOY" Así con mayúsculas, como si gritara, es como una especie de Pokemon o como Groot.

En fin, Moisés es un poco incrédulo, no cree que pueda hacer una tarea tan importante sólo. Le pregunta a Dios: "¿Cómo? ¿Cómo le hago?... ¿Cómo le ha-go?" Dios le explica todo lo que va a pasar: Moisés irá con su pueblo y los tratará de liberar, pero el Faraón no lo va a dejar, entonces Dios lo castigará con horrores terribles hasta que los deje ir y puedan regresar a Canaán.

ÉXODO 4: Moisés sigue diciendo que no le van a creer que vió a Dios. Entonces Dios le enseña unos trucos mágicos chidos: a convertir su bastón en serpiente, hacer que su mano parezca leprosa, y convertir el agua en sangre. Ideales para romper el hielo en una fiesta. Moisés pone otra excusa, dice que no es un buen orador. Dios le dice que vaya por su primo Aarón que sí es carismático y bueno para hablar, y Dios le dictará a Aarón lo que tenga que decir. Finalmente Moisés se queda sin escapatoria, va a tener que volver a Egipto y llevar a cabo su misión. Agarra a su esposa, sus hijos y su burro y parte hacia Egipto. Dios le dice a Moisés que cuando llegue a Egipto haga los trucos mágicos que le enseñó, pero que endurecerá el corazón del Faraón para que no deje ir a los hebreos. Entonces, ¿de qué se trata?

Luego sucede algo más raro: Moisés y su familia se quedan en una posada y llega Dios a matarlo. ¿Qué onda, Dios? Andas más irracional que de costumbre. Séfora agarra una piedra, circuncida a su hijo con ella (auch), y arroja el prepucio al piso. La rabia de Dios se apacigua con esto. Pos bueno.

Siguen su camino y llega Moisés con Aarón. Les cuenta a los ancianos de Israel todo lo que le dijo Dios y ellos le creen.

ÉXODO 5: Moisés va con el Faraón y le ordena que libere a los hebreos para que puedan alabar a Dios en el desierto. El Faraón se rehusa, piensa que los hebreos andan de huevones y por eso tienen tiempo de andar pidiendo cosas, entonces ordena que ya no provean a los esclavos hebreos de material para hacer ladrillos. Ahora tendrán que conseguir el material ellos solos y además, fabricar los ladrillos.

Así los hebreos no pudieron cumplir con el trabajo igual que antes, y los esclavistas los azotan porque produjeron menos ladrillos. Los hebreos se quejan con Moisés de que su plan no está funcionando.

ÉXODO 6: Capítulo mierda.

ÉXODO 7: Moisés y Aarón van con el Faraón y usan sus poderes mágicos para impresionarlo. Aarón echa al piso su vara y se convierte en serpiente. Entonces el Faraón llama a sus magos y ellos hacen lo mismo, los dos convierten su bastón en víboras. Pero, ¡Zas! La serpiente de Aarón devora a las otras dos serpientes. Sin embargo, Dios controla al Faraón para que no los escuche.

Ni modo, se van y regresan al día siguiente. Usan su truco de transformar el agua del río en sangre, haciendo un espectáculo nauseabundo y matando a todos los peces. El Faraón manda a sus magos a que hagan el mismo truco, y no se impresiona. Mientras tanto toda la gente normal se quedó sin agua para beber por siete días.

ÉXODO 8- 11: He juntado estos capítulos porque son bastante repetitivos. Moisés y Aarón envían una plaga de ranas a todo Egipto para que el Faraón los deje ir. Los magos del Faraón hacen el mismo hechizo e invocan una plaga de ranas también. Las ranas son molestas y se meten en todos lados. El Faraón le pide a Moisés que quite a las ranas y entonces, dejará ir a los hebreos si Moisés hace esto. Dios mata a las ranas y estas, al descomponerse, contaminan todo Egipto. Pero a la mera hora el Faraón se echa para atrás y no deja ir a los hebreos.

Se repite el mismo proceso con una serie de plagas: 

  • Piojos.
  • Moscas.
  • Una plaga que mata todo el ganado de los egipcios, pero de los hebreos no.
  • Sarna.
  • Granizo de fuego.
  • Langostas (el insecto, no el crustáceo).
  • Oscuridad.

En todos los casos el Faraón se arrepiente y le dice a Moisés que se vaya a alabar a Dios, pero justo cuando desaparece la plaga, Dios controla al Faraón para que les evite irse. Dios solamente está satisfaciendo su sadismo al causar terror y sufrimiento tanto en los egipcios como en los hebreos.

¡Continuará! Las cosas están por ponerse muy feas para las dos naciones. Acompáñenme la siguiente semana para ver qué pasa.