PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 42: En la lúgubre oscuridad del año 1100 a.C., sólo hay guerra

¡Hola amiguitos! ¿Algo sucedió esta semana? ¿Algún evento contundente en la política internacional? He estado tan ocupado leyendo los textos antiguos de la Biblia que no me he enterado de nada. ¡No teman! No debemos preocuparnos por las cosas que están fuera de nuestro control. Esforcémonos en mejorar nuestras mentes y crear la mejor situación posible dentro de las circunstancias actuales. Ya lo dijo Satán en Paraíso Perdido de John Milton: "La mente es su propio lugar, y en ella se puede hacer un cielo del infierno, un infierno del cielo".

¡En fin! Hoy terminamos el segundo libro de los Reyes, y lo juzgaremos con gran justicia al final del capítulo. Leamos:

2 REYES 21: Manasés es el rey de Judá, y adivinen qué: se pone a pecar contra Dios. Hace cosas abominables como asar a su bebé como sacrificio a sus dioses exóticos, mata a los que no siguen sus costumbres paganas, y también hace que crezca el bosque (a Dios le caga la reforestación). Dios habla a través de los profetas y dice que castigará a Judá como castigó a Israel.

Pero Manasés se muere naturalmente, sin sufrir ninguna de las consecuencias de sus actos. Su hijo, Amón, hereda su trono, pero es traicionado y asesinado inmediatamente por sus sirvientes. La gente de Judá lincha a los sirvientes traicioneros y ponen como rey a Josías.

2 REYES 22: Josías fue muy obedientito con Dios, a diferencia de su padre, e invirtió mucho dinero en darle reparación y mantenimiento al templo. Cuando están haciendo tales reparaciones, el sacerdote principal encuentra un viejo libro tirado entre las ruinas, es el libro de la ley de Dios, con todos sus mandamientos. ¡Nombre! Se nota que les importa, ahí perdido abajo de un sillón como la garantía de un microondas. El sacerdote le lleva este libro a Josías, quien se pone a leerlo, y se da cuenta de que el pueblo de Judá ha estado siendo muy negligente con las leyes que le había dictado Dios hace cientos de años a Moisés.

2 REYES 23: Josías junta a toda la gente de Judá y les lee palabra por palabra todas las leyes del libro. Yo que las he leído, no se lo deseo a nadie y mucho menos dictadas en misa, suena como la peor tortura. Todo el pueblo de Judá jura que de ahora en adelante seguirán todos los mandamientos al pie de la letra, y no se separarán de sus dictámenes ni por un instante. MMM-HMMM. Eso está por verse.

Comienzan su nuevo pacto destruyendo todos los templos paganos y todos sus altares, matando a todos los prostitutos, brujos y sacerdotes de otras fes, rompiendo todos los ídolos e incendiando el bosque. Les dije que Dios odia los bosques, son la tercera cosa que más odia, después de los cerdos y la levadura. Aún con todo esto, Dios sigue decidido que destruirá Judá y espacirá a su gente por todo el mundo como lo hizo con Israel.

El Faraón de Egipto sale a pelear contra el rey de Asiria, y Josías se le une, pero muere en la batalla sin lograr nada. Joacaz heredó su reino y vuelve a las costumbres paganas, de nada sirvió todo el esfuerzo de Josías.

El Faraón invade Judá y captura a Joacaz. En vez de él pone a un rey-cliente llamado Joacim, quien le rinde tributo al Faraón.

2 REYES 24: Nabucodonosor, el rey de Babilonia, invade Jerusalén y derrota a Judá por completo, captura a su rey y a toda la clase privilegiada, se roba todos los tesoros y artefactos sagrados del templo. Sólo los jodidos se quedan en Jerusalén.

Nabucodonosor nombra a un rey para que gobierne por él en Judá, llamado Sedequías, que eventualmente se rebela contra él.

2 REYES 25: Nabucodonosor asedia a Jerusalén para aplacar la rebelión de Sedequías. A los once años de esto, la ciudad se rinde por el hambre y le abre las puertas al rey de Babilonia, quien captura a Sedequías, le saca los ojos, mata a sus hijos y se lo regresa con él a su país. Pone en Judá a un nuevo rey, llamado Gedalías.

Unos años después, los babilonios incendian y destruyen todo lo que hay en Judá. Transportan a gente de Babilonia para que vivan ahí y construyan su propia ciudad usando a los Judaitas de esclavos. Sin embargo, estos se rebelan, matan a Gedalías y huyen a Egipto.

El nuevo rey de Babilonia, Evil-merodac (el nombre más chido de la Biblia hasta ahora) libera al rey Joaquín (no sé por qué escriben diferente su nombre ahora), después de que estuvo encarcelado por 37 años, y por alguna razón lo empieza a tratar bien, dejándolo que duerma en su palacio y coma con él.

¡Y así se termina el segundo libro de los Reyes! ¿Cómo la ven?

RESEÑA DEL SEGUNDO LIBRO DE LOS REYES:  Un libro bastante pobre, inclusive para las expectativas tan bajas que dejó Reyes 1. No hay ningún personaje carismático como Salomón o David, sólo una larga lista de reyes que no hacen nada interesante mas que llevar su imperio a la ruina. El único personaje que destaca es Eliseo, por su extremismo y su facilidad para usar milagros para cualquier cosa, desde sacar un hacha del río hasta asesinar a 42 niños con osos.

Creo que este libro es el más brutalmente violento hasta ahora, no faltan los niños estrellados contra la pared, canibalismo, mujeres embarazadas fileteadas como pescado, y todo tipo de cosas maravillosas de ese estilo. Sin embargo, no es suficientemente sensacional como para darle una buena calificación.

CALIFICACIÓN: 1 de 8 tentáculos.