PANCHO LEE LA BIBLIA PARTE 38: Reyes bueyes

¡Oh, qué alegría! ¡Suenen las campanas! Ha llegado el día más especial de la semana, el día en el que se publica PANCHO LEE LA BIBLIA. Abróchense los cinturones y agárrense bien, que aquí viene una sobredosis alocada, descontrolada, alborotada, atrabancada y alebrestada de diversión. Hoy terminamos el primer libro de los Reyes, y como siempre, los juzgaremos al final del capítulo. ¡Ajúa!

1 REYES 20: Ben-adad, el rey de Siria, ataca la ciudad israelita de Samaria. Le manda mensajes amenazadores al rey Acab:

Así ha dicho Ben-adad: Tu plata y tu oro es mío, y tus mujeres y tus hijos hermosos son míos.

Lo que sigue está escrito de una manera bastante incomprensible, pero a grandes rasgos, un profeta llega con Acab y le dice que Dios le ayudará a ganar esta batalla. Atacan los sirios y son vencidos fácilmente por los israelitas.

Pasa un año, y los sirios vuelven a atacar. Esta vez piensan que si pelean en una llanura, tendrán la ventaja. Pues no fue así, porque los israelitas mataron a cien mil sirios en esa ocasión. El rey Ben-adad se rinde, y Acab tiene misericordia.

Por otro lado, un profeta le pide a un wey al azar que se encontró en la calle que lo golpee. El hombre se niega a ser violento, entonces el profeta lo maldice, y se lo come un león, al parecer los leones ahora son los matones profesionales de Dios. El profeta va así por la calle pidiéndole a gente que lo golpee hasta que alguien lo complace y le rompe el hocico.

Luego de satisfacer sus ansias masoquistas, el profeta va con Acab y le dice que Dios está muy enojado con él por haberle tenido piedad al rey de Siria. Ahí está, la calidad de la gente que le dedica su vida a la religión.

1 REYES 21: Acab quiere comprar el viñedo de su vecino, Nabot, pero él no se lo quiere vender, porque es la herencia de sus padres. Acab se enoja y se entristece, se regresa a su casa pateando piedras. Jezabel ve a Acab haciendo pucheros, y le promete que solucionará este problema.

Jezabel falsifica una carta en nombre de Acab, ordenándole a los ancianos de Israel que juzguen a Nabot por blasfemar contra Dios. Inclusive planta a dos hombres adoradores de Belial a que atestigüen contra Nabot. Lo condenan a muerte, y lo apedrean.

Cuando Jezabel le anuncia a Acab que ya murió Nabot, él no pierde nada de tiempo y se apodera del codiciado viñedo. Pero llega Elías el profeta, y le dice que Dios se ha enojado por este crimen que ha cometido, lo ha condenado a morir para que los perros laman su sangre en el mismo lugar donde él mato a Nabot. También va a matar a todos sus descendientes y a todos los "meantes a la pared", igual que con Jeroboam. Ah sí, y Jezabel será devorada por perros.

Acab hace como que se arrepiente, y actúa un performance en el cual se rasga las vestiduras, se viste con cilicio, y deja de comer. A Dios le convence el acto de Acab y le levanta el castigo, dice que en vez castigará a sus hijos. Buen trabajo, Dios, eso se llama justicia.

1 REYES 22: Después de tres años de paz entre Siria e Israel, llega Josafat, el rey de Judá, con Acab. Éste invita a Josafat a invadir a Siria para quitarles territorio, y él acepta esta divertida sugerencia. Ambos consultan a los profetas, y todos anuncian con gran entusiasmo un resultado victorioso de la batalla.

Josafat pregunta si no queda algún profeta que falte para consultarlo, y Acab contesta que falta Micaías, pero él "lecaía" mal, porque es un aguafiestas que siempre augura futuros desastrosos. Josafat piensa que Acab está siendo un poco injusto con su profeta, así que mandan a traer a Micaías comoquiera

Llega Micaías y le preguntan si es prudente ir a invadir a los sirios. Él les contesta que sí, serán victoriosos. Acab no nota mucha sinceridad en su tono, y le pregunta de nuevo, exhortándolo a que diga la verdad. Micaías dice que Israel será esparcido por toda la tierra, como ovejas sin pastor. Dice que en sus sueños vio que Dios envío un espíritu engañoso para que confunda al resto de los profetas y convenzan a Acab de invadir a Siria, para que caiga el mal sobre él. Pues ah, ¡qué Dios tan mentirosillo! Dijo que no iba a castigar a Acab, pero resulta que siempre sí.

Acab confirma su postura sobre Micaías: Es un amargado insufrible que sólo profetiza futuros lúgubres y sombríos. Lo encierra en un calabozo por aburrido, y se prepara para salir a la guerra.

Cuando Acab y Josafat se ponen a la carga junto con sus ejércitos, una flecha hiere a Acab entre las junturas de su armadura. Al ver esto, todo el ejército de Israel se retira de la pelea, pero es muy tarde, Acab muere desangrado y los perros lamen su sangre como había dicho Elías. Su hijo, Ocozías, hereda su reino.

Mientras tanto, Josafat se regresa a Judá. A diferencia de Acab, Josafat era muy obediente con Dios, y mató a todos los prostitutitos que habían en su tierra. También hizo paz con Israel y su rey Ocozías, que seguía siendo igual de pecaminoso que Acab.

RESEÑA DEL PRIMER LIBRO DE LOS REYES: Hay una gran abismo en cuanto a calidad, entre los libros de Samuel y este. El único personaje interesante es Salomón, un rey de enorme sabiduría y valor, interesado en la ciencia y las artes. Sin duda me sentí identificado con él. Sin embargo, no le prestan mucha atención. El único ejemplo que vemos de su sabiduría es cuando amenaza con cortar el bebé a la mitad. Adelantan todas sus conquistas y sus descubrimientos científicos, sólo para prestarle muchísima atención al templo excesivamente opulento que le construyó a Dios, la parte más mortalmente aburrida del libro. Después de eso, Salomón decide alabar a dioses paganos y se muere.

El libro tiró a la basura a su único personaje carismático, para contarnos sobre una larga sucesión de reyes, tanto de Judá como de Israel, que no hacen nada notorio mas que pelearse entre ellos, adorar dioses, y morirse.

Dios, el personaje principal de la Biblia, vuelve a sus costumbres detestables, incitando la violencia, la confusión y el genocidio entre los humanos. Amable lector, tal vez sospechabas que en mis resúmenes le daba una interpretación desfavorable a las escrituras de la Biblia, debido a mi sesgo anti-religioso. Sin embargo, en el capítulo 22 de este libro podemos ver como Dios explícitamente, sin dejar mucho espacio a la interpretación, se muestra como un ser que activamente planea cómo hacer miserables a los humanos, y envía espíritus malignos a que los hagan profetizar mentiras. Sus esporádicas muestras de bondad, como cuando curó al niño enfermo, sólo sirven para iluminar uno más de sus infinitos vicios: la incongruencia.

El primer libro de los reyes es una lectura decepcionante y aburrida, sólo espero que la secuela sea mejor.

CALIFICACIÓN: 2 de 8 tentáculos.