PANCHO LEE LA BIBLIA, PARTE 4: MORAL DE DOBLE FILO

GÉNESIS 27: Isaac ya es viejo y pierde la vista. Manda a Esaú a que cace algún animal y lo cocine para él, e Isaac le dará su bendición antes de morir. Esaú hace como le dijo y sale a cazar.

Rebeca escucha esto y manda a Jacob a que agarre un cabrito del ganado y lo cocine, se hará pasar por Esaú para recibir la bendición de Isaac. Pero hay un problema: Esaú es muy peludo y Jacob es lampiño, entonces agarran la piel del cabrito y se la ponen en el pecho y en los brazos para simular sus vellos y así engañar a Isaac. Así sucede, Isaac come el guisado y piensa que es Esaú quien se lo trajo. Lo verifica tocando sus brazos y pecho peludos, porque la textura del vello humano es idéntica a la del pelo de cabra. Isaac bendice a Jacob con mucha abundancia, conquistará naciones y sus hermanos le servirán.

Después de eso llega el verdadero Esaú con el guisado y le pide a Isaac que coma. Entonces "se estremeció Isaac con grande estremecimiento". Literatura de calidad. Isaac le dice que ya le dio su bendición a alguien más, se chingó. ¿No podía bendecir a sus dos hijos por igual? Esaú se queja: "¿No tienes mas que una bendición? Bendíceme a mí también". Isaac dice: "Nope".

Esaú está furioso por lo que ha sucedido y planea matar a Jacob. Rebeca se entera, le avisa a Jacob y le ordena que huya a Harán, la tierra de su hermano, Labán, y se quede ahí hasta que se le pase el coraje a Esaú. Luego le dice a Isaac que no quiere que Jacob se case con las hijas de Het.

En mi opinión no habría pasado ninguno de estos dramas si Isaac y Rebeca educaran a sus hijos como personas decentes. Rebeca le enseña a Jacob a ser un embustero, e Isaac se comporta como un tarado al no bendecir a sus dos hijos por igual.

GÉNESIS 28: Entonces Isaac llama a Jacob y lo bendice otra vez (¿no has hecho suficiente daño con tus bendiciones?) y le dice que no debe casarse con las viejas que viven en Canaán, en vez debe ir con su tío Labán y casarse con una de sus hijas. La tradición familiar de casarse con su prima no debe de romperse. Jacob hace como le dicen.

Esaú es testigo de todo esto y supo que no quería que se casara con la gente de Canaán, así que el fue y se casó con Beerseba, que era hija de Ismael, para chingar a sus papás. Por lo menos Ismael es hijo de Agar, que sí tiene genes de afuera de la familia, no está tan mal. Jacob está vagando por Harán y se duerme sobre una piedra. Sueña con una escalera que va hacia el cielo y se le aparece Dios, quien le asigna esa tierra donde se durmió y le dice que será muy prolifero y blablabla... Lo que siempre le dice a los criminales que adopta como sus favoritos.

GÉNESIS 29: Jacob sigue viajando y se topa con Raquel, hija de Labán, pastoreando a su rebaño. Raquel lo lleva con Labán y lo hospedan en su casa. Jacob va a trabajar para Labán y Labán le pregunta que cuál quiere que sea su salario. Jacob le dice que trabajará por siete años si lo deja casarse con Raquel. Labán acepta, pero después de siete años le da a su otra hija, Lea, para que se case con ella. Jacob se la lleva a la cama y tiene sexo con ella, pero en la mañana se da cuenta que es Lea y no Raquel. ¿Estaba ciego o completamente ebrio? ¿Cómo no se dio cuenta hasta ahorita? Le reclama a Labán y él le contesta que la costumbre es que se case la hija mayor primero, pero que si trabaja para él otros siete años también se puede casar con Raquel. Suena bien, además Jacob se quejó un poco tarde de la transacción.

Pasan otros siete años y Jacob se casa con Raquel, y amaba más a Raquel que a Lea. Dios ve esto y para crear discordia hace a Lea extra-fértil, mientras que Raquel es estéril. ¿Por qué hay tanta esterilidad? Tal vez deberían de dejar de procrear con sus familiares. Lea concibe y da a luz a 4 hijos.

GÉNESIS 30: Raquel ve que Lea está disparando hijos a diestra y siniestra y se pone insegura. Le da su esclava a Jacob para que conciba un hijo con ella. Ya comenté sobre la problemática moral de violar a tus esclavos en otro capítulo así que no lo repetiré aquí.

La esclava de Raquel da a luz a un hijo, y así comienza una competencia enferma entre Raquel y Lea de quién puede tener más hijos. Lea también le presta su esclava a Jacob, no quiere perder la ventaja. Llegan a un punto donde alquilan el cuerpo de Jacob a cambio de mandrágoras, por alguna extraña razón. Dios hace fértil a Raquel para que no se quede atrás en la competencia.

Eventualmente, Jacob decide que ya tuvo suficientes hijos, y va a emanciparse de Labán. Labán una vez más le pide que diga cuál será su salario. Jacob le propone que él se encargará de criar a todas las ovejas y cabras de Labán, y sólo tomará para sí las que sean pintas o manchadas. A Labán le parece bien este trato, pero no sabe que Jacob va a usar selección artificial para que sólo nazcan ovejas y cabras manchadas.

GÉNESIS 31: Jacob se enriqueció mucho con sus artimañas, pero Labán y sus hijos se dan cuenta que algo está mal, y lo comienzan a tratar diferente. 

Dios le dice a Jacob que se regrese a su tierra, Jacob obedece y se lleva a sus esposas y sus legiones de hijos. Le dice a sus esposas que Labán lo ha engañado y le ha cambiado el salario diez veces, lo cual no es cierto. Además es difícil creer sus acusaciones, porque sabemos que es un bribón. Antes de irse, Raquel se roba los ídolos de su padre, nomás por cleptómana.

Labán se entera que todos huyeron, pero se le aparece Dios y lo amenaza; más vale que no le haga nada a Jacob, que está protegido por él. Labán encuentra a Jacob y le reclama el por qué ha huído y le ha quitado a sus hijas, y también por qué se ha robado sus ídolos. Jacob se justifica de la misma manera que su padre y su abuelo, que según esto tenía miedo de Labán. Dice que él no robó sus ídolos (no sabe que Raquel los tiene), pero que Labán puede buscarlos en sus tiendas y si los encuentra, quien se los haya robado morirá. Labán busca a sus ídolos y no los encuentra porque Raquel se sentó en ellos, y dice que no se puede parar porque está menstruando. Jacob se indigna por las acusaciones de Labán y se pone a reclamarle sus supuestas injusticias. Al final no pasa nada, porque Labán está amenazado por Dios. Erigen una frontera y juran cada quién quedarse de su lado.

GÉNESIS 32: Jacob manda mensajeros a su hermano Esaú, quiere estar en paz con él después de todos estos años. Los mensajeros regresan y le dicen que Esaú también tiene un mensaje, y viene acompañado de 400 hombres para decírselo. A Jacob le da pavor y divide toda su gente en 2 secciones, si Esaú ataca una, la otra huirá. También le envía un monton de ovejas, cabras, camellos, burros, etc. como regalo para menguar la furia de Esaú.

Mientras Jacob está esperando que llegue Esaú, de repente aparece un wey y se pone a luchar con Jacob, estuvieron luchando reñidamente todo el día hasta que subió el alba. El hombre desconocido finalmente se rinde, pero Jacob se lesionó el biceps femoral, si entendí bien. Pues resulta que Jacob en realidad estaba luchando con un ángel, y el ángel lo bendijo y le cambió el nombre a Israel, el que lucha con Dios. Desconozco qué propósito tuvo la lucha, pero Dios siempre actúa de maneras misteriosas. Ah y también por eso la gente de Israel no come de esa parte del muslo, porque se lesionó aquella vez. Con este tipo de reglas arbitrarias me sorprende que puedan comer en lo absoluto.

GÉNESIS 33: ¡Ahí viene Esaú con sus 400 hombres! ¡Ahora sí Jacob tendrá su merecido! Pero a la mera hora Esaú abraza a Jacob y lo perdona. Cueros mil. Un poco anticlimático pero bueno.

GÉNESIS 34: Un tal Siquem se enamora de una hija de Jacob llamada Dina, y la viola como muestra de su afecto (¿Dónde ha quedado el romance de aquellas épocas?).  Siquem va con su padre Hamor a pedir la mano de la hija de Jacob, pero Jacob y sus hijos ya saben lo que le hicieron a Dina. Los hijos de Jacob les dicen a Hamor y Siquem que no pueden casarse con nadie de su familia porque tienen prepucios (tener prepucio es una "abominación"), que si quieren formar parte de su gente tienen que circuncidarse todos.

Siquem y Hamor están tan deseosos de formar parte de la familia de Israel que se circuncidan ellos y a todos los hombres que viven en su ciudad. Al tercer día, cuando el dolor de esta cruda y primitiva operación estaba en su ápice, llegaron los hijos de Jacob, Simeón y Leví, y mataron a todos los hombres, saquearon toda la ciudad, y capturaron a todos los niños y mujeres como esclavos. Al enterarse de esto Jacob, regaña a sus hijos tan inquietos, y ellos se justifican así: "¿Había él de tratar a nuestra hermana como una ramera?". Bien dicho, la violación es un crimen detestable (excepto cuando lo hace algún descendiente de Abraham), y hacer un genocidio a toda una ciudad es un castigo justo contra tal ofensa.

Así concluye nuestra emocionante lectura de hoy, espero que les haya gustado. Sintonicen PANCHOPPER.NET la siguiente semana para saber que pasará con la tribu de Israel, por lo pronto a dormir y que sueñen con los angelitos.