Tener la razón vs. ser feliz

"¿Qué prefieres, tener la razón o ser feliz?"

Muchas veces me ha tocado escuchar esta frase tóxica, ya sea de gente normal con buenas intenciones o de pseudo-gurús imbéciles del radio. Generalmente lo utilizan cuando han perdido una discusión, y buscan una manera de escapar y a la vez atacar a la otra parte del diálogo, acusándola de ser una especie de troll pedante y amargado. Es una frase maligna, diseñada por vampiros, con el propósito de arrastrar a la humanidad al abismo negro de la ignoracia. Y estoy casi seguro que está en alguna parte de la ecuación anti-vida.

Ese odioso pedazo de filosofía de Sanborns establece una falsa dicotomía en donde sólo existen dos opciones mutuamente excluyentes: o tienes la razón o eres feliz. Por lo tanto tener la razón es ser infeliz y ser feliz significa no tener la razón. Es decir: la ignorancia es felicidad.

Tener la razón significa estar bien. No tener la razón significa estar mal. Esta frase busca que estemos contentos aún sabiendo que no estamos bien. Esa es la definición de la maldad.

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La felicidad es una emoción igual que el enojo, la tristeza, etcétera (no he visto la película nueva de Pixar). Incrementa y disminuye naturalmente y de acuerdo a una multitud de circunstancias de nuestras vidas, igual que las demás emociones. La Felicidad con F mayúscula como un estado en el que podemos permanecer eternamente es una ilusión, un invento de la modernidad, una zanahoria amarrada al final de un palo, que incita al burro a estar siempre avanzando. No es posible ni saludable estar feliz todo el tiempo, y la gente que aparenta eso son enfermos mentales, payasos, o uno de los siete enanos.

En conclusión, todo deberíamos de aspirar a tener siempre la razón, ya que esto conduce a buenas acciones. Cuando no tienes la razón, debes admitirlo con humildad y gracia. En cambio, cuando tienes la razón, debes restregarlo en la cara de todos, y obligarlos a hincarse ante tu superioridad.